SOSEKI (Kokoro, 1914)

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“—Soy un hombre solitario —volvió a repetir esa noche—, pero me pregunto si en cierto modo tú no serás también un solitario. Yo soy ya mayor, así que puedo tolerar la soledad más fácilmente, aunque en tu caso es diferente. Eres joven y tengo la impresión de que sientes la urgencia de actuar, de hacer cosas. Casi siempre me parece como si estuvieras deseando enfrentarte a algo…

— Yo no soy en absoluto un solitario.

—Oh, no hay época de mayor soledad que la juventud. Pero ¿por qué si no me visitas tan a menudo?

De nuevo la misma pregunta.

— Incluso aquí, conmigo, es probable que te sientas solo. Yo no tengo la fuerza suficiente para agarrar tu soledad y expulsarla de ti. Llegado el momento, sentirás el impuslo de abrir tus brazos a otra persona. Antes o después tus pies dejarán de trarte a mi casa.

Después de decir eso, sonrió triste.”

Natsume Soseki, Kokoro, Tr. Yoko Ogihara y Fernando Cordobés. Salamanca: Impedimenta, 1a edición, 2014.

Por Gilberto Santaolalla

Ciudad de México (1977). Psicoterapeuta con 11 años de práctica. Maestro en Filosofía. Esposo y padre. Entusiasta de la filosofía, la escritura creativa, la carpintería, los oráculos y la fotografía. Aprendiz del fuego.

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