Sobre el psicoterapeuta

Gilberto Santaolalla
Psicoterapueta fenomenológico-existencial con orientación relacional
Acompañamiento individual desde 2010
Modalidad presencial y a distancia
Ciudad de México

Si quieres conocer con mayor detalle mi manera de trabajar, puedes leer la página → Psicoterapia Fenomenológica Existencial Individual.
Desde el año 2010 me dedico al acompañamiento de procesos psicoterapéuticos individuales desde una perspectiva fenomenológica-existencial, tanto de manera presencial como a distancia.
Estudié seis semestres de Psicología en el SUA de la UNAM entre el 2006 y 2011. Antes de dejar ese camino, inicié y concluí mis estudios en Visión Existencial Aplicada al Desarrollo Humano (en 2009), y un año después en Psicoterapia Existencial (en 2010); ambos reconocimientos extendidos por el Círculo de Estudios en Psicoterapia Existencial, hoy llamado CIR-EX.
El existencialismo que conocí en aquellos años —y que ahora pienso que deslumbra, pero también puede cegar— fue una estación necesaria antes de emprender mi propio camino. Aquellas pensadoras y pensadores modelaron, mediante su obra y su vida, la demanda vital de hacernos cargo de nuestra propia existencia; no al modo en que otros se hacen cargo de la suya, sino al modo de uno. Lo que me hacía único frente al resto, mi unicidad, apareció por primera vez como algo que valía la pena atender.
Orientado por una inquietud que el existencialismo no lograba saciar del todo, entre 2013 y 2016 realicé estudios formales en Filosofía en la Universidad Iberoamericana. Me gradué con la tesis: “La crítica al espíritu moderno en el pensamiento nietzscheano entre 1872 y 1885, y su actualidad de frente al malestar del siglo XXI”. Aunque me quedé con más preguntas de las que tenía tres años antes, algo fundamental sucedió durante este tiempo: aprendí a leer.
En los últimos años he decidido navegar por mi cuenta. Soy un solitario amistoso, amable. La pandemia de COVID me partió a la mitad; el cuerpo me recordó lo importante. Varias de mis creencias salieron a dar la vuelta y nunca regresaron; otras, que esperaban en el umbral, pidieron permiso para habitarme. Soy un espíritu libre, amante del conocimiento que logra transmutarse en trabajo concreto en el mundo cotidiano, y que promete, con letras grabadas en oro, hacer posible una vida más propia y, por lo tanto, una mejor vida.
Después de morir sin morir, comprendo que vine a esta vida (a esta época, en este país, con estos padres y amigos, y en este cuerpo) a una tarea arqueológica: mi vocación es desentrañar. Soy bueno para sacar, para averiguar, para penetrar en lo más dificultoso y recóndito de algo. Esa tarea no me es ajena cuando acompaño a otro; también me compromete a mirar aquello que en mí se abre, se resiste o se revela en el encuentro.
No quisiera dejar de mencionar —pues a algunas personas les podrá resultar útil, necesario o incluso condicionante para tomar una decisión— que entre 1995 y 2010 atravesé una larga experiencia de extravío vital. Durante años me acompañaron la insatisfacción, la tristeza, el desencanto, la desvitalización y una sensación persistente de no estar viviendo una vida verdaderamente mía. Trabajé en empresas privadas, en algunas con mejor ánimo que en otras, pero lo constante era la sensación de estar lejos de mí mismo; apartado, para decirlo con más precisión, del deseo de mi alma.
Me gradué en el año 2000 como Ingeniero en Electrónica y Comunicaciones en el Instituto Tecnológico de Monterrey. Más tarde estudié la Maestría en Dirección de Empresas en el IPADE, entre el 2003 y el 2005.
Nombro lo anterior con una intención sencilla: dejar ver que he buscado. Y que, precisamente por eso, me entusiasma acompañar a otros a buscarse, a conocerse y a escuchar con mayor atención aquello que en su vida pide ser sacado a la luz.
Si quieres iniciar un proceso psicoterapéutico individual o resolver alguna duda antes de hacerlo, puedes escribirme por Whatsapp. Con gusto leeré tu mensaje y te responderé a la brevedad.


