
¿Qué significa ser una persona superior?
En el I Ching o Libro de las Mutaciones, la figura del hombre superior no se refiere a alguien que se encuentra por encima de los demás, sino a quien trabaja continuamente sobre sí mismo: observa su conducta, cultiva su carácter y procura responder de manera adecuada a las circunstancias que la vida le presenta.
Vista así, la superioridad de la que habla el I Ching tiene poco que ver con el poder, el reconocimiento o el éxito. Se relaciona más bien con una forma de estar en el mundo: atenta, sencilla, humilde, consciente de sus propios límites y capaz de renovarse.
Las siguientes características, tomadas de la versión del Libro de las Mutaciones de Wu Wei, ofrecen una imagen particularmente concreta de ese hombre y esa mujer superiores. Más que un modelo que deba alcanzarse de una vez por todas, pueden leerse como orientaciones para observar nuestra propia manera de vivir.
Del lat. superior.
1. adj. Dicho de una cosa:
Que está más alta y en lugar preeminente
respecto de otra.
2. adj. Que es más que algo o alguien
en cualidad o cantidad.
3. adj. Excelente, muy bueno.
El hombre y la mujer superiores…
Es humilde.
Tiene la voluntad de dejar que los otros vayan delante de él.
Es cortés.
Sus buenos modales provienen de su humildad y preocupación por los demás.
Es afable.
Es tranquila.
Siempre reconoce internamente el asombro que siente por toda la creación.
Tiene la voluntad de darle crédito a otros.
Habla bien de todas y mal de nadie.
Cree en sí mismo y en los demás.
No insulta.
Es físicamente apta.
No consiente demasiado.
Sabe lo que es suficiente.
Puede prescindir de algo con alegría.
Tiene la voluntad de mirar hacia adentro para encontrar el error.
Es fiel a lo que cree.
Es amable.
Puede tomar decisiones y actuar de acuerdo con ellas.
Es reverente.
Lleva adelante su actividad de enseñar.
No critica ni echa culpas.
Tiene la voluntad de cargar con las culpas.
No tiene que probar nada.
Está satisfecha consigo misma.
Es confiable.
Es consciente del peligro.
Está segura de su derecho de estar aquí.
Es consciente de que el Universo se desenvuelve como debe.
En general es feliz.
Se ríe con facilidad.
Puede llorar.
Está bien en su interior si otra gana.
Su felicidad por la felicidad del otro es sincera.
No tiene actividades paralelas.
Es ahorrativa y, por lo tanto, no tiene necesidades.
Le encuentra utilidad a todo.
Honra a todos y, por lo tanto, lo/la honrarán a él/ella.
Presta atención al detalle.
Es consciente.
Valora a todos y, por lo tanto, todos lo valoran a él.
Es optimista.
Es de fiar.
Es bueno para el rescate.
Es paciente.
Conoce el valor del silencio.
Es pacífico.
Es generoso.
Es considerada.
Es justo.
Tiene coraje ante el temor.
Es limpia.
Es ordenado.
No es holgazán en sus tareas.
Hace que otras se sientan especiales.
Espera que las cosas salgan bien.
Siempre busca beneficiar a otros de alguna manera.
Su presencia tiene un efecto de calma.
No se apega a las cosas.
Ve el obstáculo como una oportunidad.
Ve la oposición como una señal que lo orienta en la dirección correcta.
Es un buen ejemplo.
Es alegre de corazón.
Piensa en el futuro.
No desperdicia nada y, por lo tanto, siempre tiene lo suficiente.
Tiene buenos modales.
No obtiene nada por la fuerza.
Pasa por alto los errores de los demás.
Tiene grandeza de espíritu.
Tiene la mente clara.
Hace más de lo que le corresponde.
Va en busca de los demás.
Descansa cuando es momento de descansar; actúa cuando es momento de actuar.
No tiene rencor.
Es indulgente.
No simula.
No es cínico.
Estudia.
Reverencia a los antiguos maestros.
Infunde inspiración.
Nutre a la naturaleza y, por lo tanto, se nutre de la naturaleza.
Deja las cosas mejor que como las encontró.
No hace alardes.
Practica la bondad.
Es simple.
Sus intenciones siempre son beneficiosas.
Es una fuente de resolución.
No presume.
Produce efectos de larga duración.
Tiene resistencia.
Es flexible en su pensamiento.
No reacciona de manera exagerada.
No gasta más de la cuenta.
No lucha por algo de manera absurda.
Es consecuente.
No incurre en deudas.
Vive una vida simple.
Desarrolla sus buenas cualidades y virtudes.
Es sensible a los indicios internos.
Vive en el presente.
No siente el quiebre del tiempo.
Es cautelosa.
Es simpático.
Mantiene sus metas sin pesar, no permite que entren pensamientos opuestos y como resultado de la ley natural, llega a sus metas de manera inexorable.
Busca la iluminación.
Se impone límites dentro de los cuales experimenta una completa libertad.
Es cuidadosa con sus palabras porque sabe que se refleja en ellas.
No utiliza la adulación.
Depende de sí mismo para su felicidad.
Se siente segura.
Conoce la verdad de su existencia.
No lucha por la riqueza, la fama, la popularidad ni las posesiones.
No se queja.
Retrocede al descubrir que se apartó del sendero de la mujer y el hombre superiores.
Practica a diario la autorrenovación de su carácter.
Una forma de estar en el mundo
La figura del hombre o la mujer superiores no deben entenderse como un ideal de perfección, sino como una orientación. No se trata de llegar a ser alguien distinto, sino de aprender a relacionarnos de otra manera con nosotros mismos, con los demás y con las circunstancias que nos toca vivir.
El I Ching parece recordarnos que el carácter se cultiva en lo cotidiano: en la manera de responder a una dificultad, de contener un impulso, de escuchar, de esperar el momento oportuno o de reconocer nuestros propios límites.
Ser “superior”, en este sentido, no significa elevarse por encima de los demás. Significa algo mucho más difícil: permanecer atentos a nuestra propia vida y asumir, una y otra vez, la responsabilidad de cómo queremos estar en el mundo.
Referencia:
I Ching, Wu Wei: El libro de las mutaciones. Editorial Albatros. Argentina. 2007


