El conflicto desde la Psicoterapia Existencial

Conflicto
Belle Cramer (Conflict, 1958)

¿Qué entiende por “conflicto” la Psicoterapia Existencial?

Todo conflicto, dice Ernesto Spinelli, es el inicio de la consciencia. En función de qué nos digamos que es un conflicto será el tipo de psicoterapia que se configure de cara a ellos.

Desde la psicoterapia existencial el conflicto es reconocido como una condición de la existencia humana, es decir, nos es constitutiva la experiencia de lo que se enfrenta entre sí. “Nuestros conflictos surgen (y son expresión) de las distorsiones de la estructura fija (mantenida) de nuestro worldview y sus inadecuaciones en reflejar su propia experiencia del worlding”. Esto es, para decirlo de manera más sencillas, adoptamos una serie de ideas, creencias, explicaciones, etc., que construyen una perspectiva particular de lo que nos decimos que es la vida y esto puede traer apuro con nuestra propia experiencia de facto de la vida.

Por ejemplo: Antonio se dice que <<uno debe de estar al 100% con su pareja>>, que no deben de haber diferencias, que debe de sentirse siempre pleno. Sin embargo, su experiencia cotidiana es muy diferente, hay una noción de no suficiencia sobre cómo vive su vida en pareja. Entonces, surge un conflicto, se separa y busca una pareja que sí cumpla el ideal de suficiencia, como ya lo ha intentado en contadas ocasiones. Así, su problema y su expresión mundana encuentran una correspondencia con la manera en que “hace” su mundo.

Nuestros sedimentos (aquellos patrones fijos de disposición rígida que mantenemos y que no necesariamente son problemáticos) son puestas a prueba continuamente de manera que, cuando son “contradichas o no puede ser mantenidas”, entramos en conflicto.

Tipos de conflictos existenciales

Primer tipo de conflicto (en el que hay una brecha o disonancia entre mis sedimentaciones particulares en la manera de ver la vida y la experiencia de estar siendo cuestionados) se resuelve mediante la re-constitución de nuestro worldview dividido o disonante, que puede ser entendido como un “cambio” en la relación que tenemos con nosotros, los otros y el mundo. Redefinir mis conceptos. Revaluación.

Segundo tipo de conflicto (en el que el atolladero es una expresión de las posibles consecuencias de una postura indivisible y coherente, y aun sedimentada). Son el tipo de conflictos que surgen porque somos capaces de elegir. A diferencia del primer tipo de conflicto (en los que se hace necesario un cambio en el worldview), aquí se hace necesario “abrazar y aceptar” un punto de vista más verdadero, de manera que aquello que no es sencillo y no deseable de la vida sea apropiado así como aquellas condiciones consideradas de ser deseables y aceptables.

El primer tipo de conflicto requiere la de-sedimentación de posturas determinadas. El segundo tolera las posturas que se tienen pero demanda una extensión de los significados de las posibilidades que estas posturas expresan.

Postura de la Psicoterapia Existencial respecto al conflicto

Independientemente del tipo de conflicto cualquier ajuste que haga el cliente respecto a un tema, al ser su worldview un entramado, una malla relacional de todos los temas, la manipulación del apuro sin el suficiente entendimiento de su relacionalidad con la particular manera que ha construido en su relación con el Mundo, puede crear una mayor angustia; incluso acrecentar el problema original.

Entonces, la Psicoterapia Existencial… no buscar “alterar, reducir o remover” el conflicto. Busca sí “asistir al cliente en centrarse en y conectarse de manera más adecuada con las fuentes de conflicto, con el worldview que las configura y define.”

El otro como llave para hacia nosotros… pero no sin conflicto

Recordando a Sartre “[…] el mutuo reconocimiento [con el otro] de […] [la] inevitabilidad [del conflicto].” Surge la posibilidad de cooperar, sabiendo que el otro siempre representará una amenaza a mi propio proyecto de vida (con sus cuestionamientos, silencios, preguntas, o con su propio proyecto, etc.) pero sabiendo también sobre las similitudes… que para Sartre serán los “engaños” de seguridad, definibilidad y certidumbre.

Nuestra manera particular de entender el Mundo nos sirve para asegurar, definir e invocar niveles tolerables de certeza: en esencia (qué es lo que es), en existencia (como el ser es experimentado) y en identidad (quién es este ser que experiencía que es). Todos tenemos nuestro worldview particular que puede ser visto como un engaño. Los conflictos interrealacionales surgen de esta diferencia, nuestra manera de ver la vida le puede resultar confrontativo al otro y viceversa.

Estamos en apuros continuamente y con nuestras estrategias de competencia. La relación terapeuta no se libra de esto, la diferencia es el “reconocimiento activo y sin escatimar de esta condición de conflicto y estrategias de competencia.”, primero en el terapeuta y, posteriormente, en el cliente, “vía reflexión”. También, en segundo lugar, sobre buscar las posibilidades de tener que vivir con el tropiezo más que erradicarlo. Tercero, “esta visión del conflicto urge la investigación de la experiencia del conflicto en el cliente como es vivido y expresado en la inmediación de la relación terapéutica de manera que pueda ser examinada la relacionalidad del conflicto con el worldview presentado por él”. Mediante esta exploración es posible que surja una nueva manera de relacionarse con el conflicto.

Por último, como mencionaba más arriba, la Psicoterapia Existencial tiene el deseo de que el espacio terapéutico sea un encuentro de seres-en-conflicto que, no obstante, permanecen deseosos de ser revelados por el otro.

Referencia:

  • Ernesto Spinelli, Practising existential psychotherapy: The relational world. Londres: SAGE, 1a reimpresión, 2010.

Por Gilberto Santaolalla

Ciudad de México (1977). Psicoterapeuta con 11 años de práctica. Maestro en Filosofía. Esposo y padre. Entusiasta de la filosofía, la escritura creativa, la carpintería, los oráculos y la fotografía. Aprendiz del fuego.

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