Diferencias de la Psicoterapia Existencial

Psicoterapia
¿Qué no es la Psicoterapia Existencial?

Los modelos médicos y conductuales de psicoterapia suelen tener un acercamiento a partir del diagnóstico de síntomas de desorden mental. Desde su concepción teórica estos síntomas deben de ser curados o eliminados. Así, el sufrimiento innecesario debe mitigarse o removido rápidamente y de la manera menos dolorosa. Aunque la cooperación del paciente es necesaria, los procedimientos técnicos involucrados dependen principalmente del conocimiento y habilidad del experto.

De aquí se deriva que, la mayoría de las teorías psicoterapéuticas  —cercanas a modelos médicos y conductuales— empoderan a los terapeutas como expertos, neutrales (objetivos) y técnicos. Es decir, son ajenos al cliente y <<saben lo que hacen>> porque conocen. ¿Qué conocen? Lo que es normal y lo que es patológico (enfermedad). Un conocimiento teórico que les hace asumirse capaces de leer el mundo interno de otra persona. Diagnostican, establecen estrategias y objetivos claros de cura, basándose en la confianza de poseer un saber.

Las perspectivas psicoterapéuticas cercanas a los modelos mencionados postulan una relación entre un experto y alguien que no lo es. Suponen que una persona (el que sabe) puede cambiar a otra (el que no sabe) o, por lo menos, influirla para que modifique su conducta en el mundo o su interpretación de éste. Surge entonces, como resultado de esta aproximación, una desigualdad intrínseca entre cliente y terapeuta.

¿Qué distingue a la Psicoterapia Existencial de otros modelos cercanos al paradigma de “salud”?

La Psicoterapia Existencial no diagnostica, por ende no es un tratamiento para una enfermedad médica. No es ningún tipo de servicio de salud, pues la existencia humana no es una enfermedad. Por lo tanto no puede ser sensible al tratamiento médico. Considera sí que los terapeutas no deben de ser agentes morales responsables de sus clientes y de sus consciencias. Es decir, no asumen una posición directiva ante el cliente al decirle lo que deben o no hacer. No es una “solucionadora de problemas”, ni “un entrenamiento en habilidades”. Tampoco un apoyo para salir y acabar con duelos y/o crisis.

La Psicoterapia Existencial pone su atención en el encuentro de puntos de vista, es una exploración conjunta (paciente y terapeuta) de nuestra existencia y de los dilemas cotidianos. Es una revisión de las diversas formas y estilos de relación que el paciente desarrolla y despliega en su existencia. Una escucha atenta y enfocada, dialógica. Un acompañamiento a través de obscuros abismos. Un transitar en el que no hay paternidad ni jerarquía por parte del psicoterapeuta, sino una actitud que invita a la responsabilidad sobre uno mismo.

Referencia:

Thomas Szasz, El mito de la psicoterapia, Tr. Mercedes Benet. Ciudad de México: La red de Jonas, 1a edición, 1985.


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