NIETZSCHE (Sobre verdad y mentira en sentido extramoral, 1873)

“El ser humano sólo quiere la verdad en análogo sentido limitado. Desea las consecuencias agradables de la verdad, aquellas que conservan la vida; es indiferente al conocimiento puro y carente de consecuencias, y está hostilmente predispuesto contra las verdades que puedan ser perjudiciales y destructivas.” Continuar leyendo “NIETZSCHE (Sobre verdad y mentira en sentido extramoral, 1873)”

Sobre el cuidado de sí, Foucault

Michel Foucault, sa
Michel Foucault, sa

Sobre el cuidado de sí, Foucault

El cuidado de sí. El sujeto ante una verdad que es promovida políticamente por las instituciones (e.g. la ciencia). No interesa a Foucault responder a qué es el sujeto sino como hemos devenido en sujeto, es decir, cómo es que el sujeto se ha sujetado a él mismo: el proceso de sujetación y no la esencia del mismo.

El “cuidado de sí” una “práctica de sí” con miras a una “autotransformación del sujeto” que busca “elaborarse, transformarse y acceder a cierto modo de ser” de cara a los discursos institucionales que producen al sujeto. No es una liberación pues no corresponde a una manera correcta de liberarse de “lo humano” —pues liberación alude a Continuar leyendo “Sobre el cuidado de sí, Foucault”

Perspectivismo

Perspectivismo
Apocalypsia (1971-72), John Hultberg

Hemos abandonado la idea de un conocimiento que se da al contemplar un ente “verdaderamente existente”, pues esto asume la existencia de una verdad absoluta que se mantiene a lo largo del tiempo.

Nihilista es afirmar que no hay verdad ni una naturaleza absoluta de las cosas ni tampoco la cosa en sí. No es que la verdad Continuar leyendo “Perspectivismo”

La voluntad para Fichte

voluntad para Fichte

La voluntad para Fichte

A la par de Kant y Herder, Fichte (1762-1814) –a quien Isaiah Berlin nombra “el verdadero padre del romanticismo”– incorpora la voluntad como particularidad del por qué actuamos como actuamos. La voluntad para Fichte es “razón dinámica, la razón en acción”. Argumentaba que, todos razonamos de la misma manera, sin embargo actuamos desde diferentes lugares. La voluntad se empata entonces con la búsqueda de la libertad individual.

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La idea (Berthold Bartosch, 1932)

La idea (Berthold Bartosch, 1932)

La idea (Berthold Bartosch, 1932)

Se dice que es el primer corto animado con temática filosófica. A continuación algunas referencias para que el lector haga su propia interpretación. Continuar leyendo “La idea (Berthold Bartosch, 1932)”

André Comte-Sponville: “Uno estudia filosofía porque no es feliz” (Entrevista)

André Comte-Sponville tiene alguna peculiaridad en su expresión, incluso en su cara, que invita a pensar a su interlocutor que tiene algo de imperturbable, como aquel actor de París Texas, y también algo del Gary Cooper de Solo ante el peligro. Tiene 60 años, que es una edad que ya agrupa todas las experiencias y, por tanto, todas las expresiones, y es filósofo (“probablemente el filósofo francés vivo más importante de la actualidad”, dice la editorial Paidós, que lo publica en España, en su reseña de prensa); como tal, como intelectual, se ocupa, sobre todo, de la vida cotidiana, y por tanto, de las relaciones íntimas, de cómo las personas se relacionan entre sí. De hecho, este último libro suyo que Paidós acaba de presentar entre nosotros, Ni el sexo ni la muerte. Tres ensayos sobre el amor y la sexualidad, contiene muchas conversaciones pertinentes con amigos suyos, con ejemplos muy explícitos, sobre cómo los otros llevan adelante las relaciones más privadas. Pero él mismo, como individuo detrás del libro, es extremadamente íntimo; así que cuando, en el prolegómeno de la conversación, evocamos la posibilidad de que en este tiempo de diálogo quizá íbamos a plantear alguna pregunta personal, el autor de La felicidad, desesperadamente o El amor, la soledad dio un respingo. Pero luego respondió, educadamente, sonriendo a veces, y a veces guardando la sonrisa detrás del escaparate de un rostro que mientras escucha resulta inexpresivo y gravemente silencioso, pero que cuando responde recurre a todos los elementos de su cara angulosa y agradable, como de confesor estoico. Al final de la conversación (ayudada por la intérprete Elisabet Perelló), el interlocutor se queda pensando que quizá su primitiva prevención ante las preguntas íntimas era nada más que un desafío para que profundizáramos en ello. Pero era tarde, se iba con sus editores a seguir la promoción en Barcelona, donde tiene su sede Paidós.

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